
Familiares, amigos y personas cercanas a una familia de acogimiento de Linares han puesto en marcha una recogida de firmas con el objetivo de reclamar que, “en todas las decisiones relacionadas con la protección de la infancia, se tenga en cuenta no solo la situación jurídica y administrativa de los menores, sino también su estabilidad emocional y los vínculos afectivos construidos durante el acogimiento”.
Según explican los promotores de la iniciativa, durante casi dos años dos menores convivieron con una familia acogedora, periodo en el que, aseguran, “se creó un verdadero entorno familiar” en el que participaron abuelos, tíos, primos, amigos, vecinos, profesores y otras personas de su entorno cotidiano.
Los impulsores de la campaña relatan que el pasado 18 de mayo los menores abandonaron ese hogar en el marco de una actuación vinculada a un procedimiento actualmente judicializado. Subrayan que respetan plenamente el proceso y manifiestan su confianza en la Justicia, dejando claro que la iniciativa “no pretende cuestionar el procedimiento ni sustituir el trabajo de los tribunales”.
No obstante, consideran que existe una realidad que, a su juicio, merece ser escuchada: el impacto emocional que puede provocar la ruptura repentina de los vínculos creados durante un acogimiento familiar.
Piden que el bienestar emocional forme parte de la valoración
Los promotores sostienen que el interés superior del menor debe contemplar también la estabilidad emocional, las relaciones afectivas y el entorno construido durante el tiempo de acogida.
En este sentido, recuerdan que el manual técnico «Valoración de idoneidad para el acogimiento familiar y la adopción», publicado por la Junta de Andalucía en 2025 y elaborado por el psicólogo Jesús Palacios, recoge la importancia de valorar la continuidad de los vínculos afectivos y la estabilidad del menor en determinados procesos relacionados con el acogimiento y la adopción.
A partir de esa reflexión, la campaña solicita que las familias acogedoras sean escuchadas y acompañadas y que las decisiones relacionadas con la protección de la infancia tengan presente también la dimensión humana que existe detrás de cada expediente.
Inclusión Social defiende el interés superior del menor
Desde la Consejería de Inclusión Social afirman que “se busca siempre el interés superior del menor y su bienestar, y en este caso, la adopción por parte de una familia es la opción más estable”. Además afirman que hay un seguimiento de los menores muy exhaustivo.
Una recogida de firmas abierta a la ciudadanía
La iniciativa concluye con un llamamiento a la ciudadanía para respaldar esta petición mediante una recogida de firmas, con la intención de contribuir al debate sobre la protección de la infancia y la importancia de preservar, siempre que sea posible y conforme a la ley, los vínculos afectivos construidos por los menores.
A su vez, la familia ha iniciado los trámites legales para recuperar a los dos menores por la vía judicial, al no mostrarse de acuerdo con la decisión de los servicios sociales. Mantienen que ha sido una situación muy dura, más aun cuando habían creado un vínculo afectivo muy importante y de forma mutua.
Las personas interesadas en apoyar esta iniciativa pueden hacerlo a través de la siguiente campaña:
** Firmar la petición**
La clave de InfoLinares en esta noticia
La iniciativa pone el foco en un aspecto que, según sus promotores, suele quedar en un segundo plano cuando se habla de acogimiento familiar: el impacto que puede tener para los menores la ruptura de los vínculos afectivos construidos durante años de convivencia. La campaña busca abrir un debate sobre la importancia de que esa realidad emocional también sea tenida en cuenta en las decisiones relacionadas con la protección de la infancia.