Carmen Linares, dedicada a la música y al flamenco desde los 16 años

Linarenses – Carmen Linares 

«Siempre he llevado el flamenco y la música conmigo. Mi padre tocaba la guitarra como aficionado. En mi casa siempre hemos cantado. En las casas de Andalucía se cantaba mucho. No había televisión ni tantas distracciones. Se vivía mucho la fiesta familiar con la música»

 

Isabel Vargas entrevistó a Carmen Linares el 18 de julio del pasado año, el 2020. Las palabras con las que hemos dado comienzo al presente artículo son de la propia Carmen y dicen más que mucho del sentido que quería darle a su vida.

Por otra parte, esto que vamos a decir no lo hacemos en detrimento de otras personas que han aparecido aquí, en esta casa, en esta, digamos, serie que estamos haciendo y que dimos en llamar “Linarenses de renombre”. Queremos decir que el nombre que cada cual tenga o, como este caso, se ponga, no es que haga de más o de menos a nadie. Sin embargo, digamos que da bastante juego que haya quien se quiera hacer llamar con el nombre de su pueblo como es el caso de Carmen Linares cuyo nombre, en realidad, es Carmen Pacheco Rodríguez pero que pensó, suponemos nosotros, honrar a su pueblo poniéndose como nombre artístico el ya conocido y repetido aquí de Carmen Linares.

Nace Carmen en Linares, un 25 de febrero del año 1951. Su padre era guitarrista aficionado, como ella misma dice en la cita de arriba, y de nombre don Antonio Pacheco Segura y resulta curioso que se haya escrito de Carmen que es “cantaora paya” que es algo así como decir, claro, que se sale de lo ordinario de ser una cantaora, digamos, racializada, por gitana queremos decir. Sin embargo, eso nunca la ha arredrado ni la echado para atrás sino, seguramente, todo lo contrario pues, aún reconocimiento que en aquellos primeros años de su carrera había más que algún prejuicio (y, claro, más de un perjuicio) para que una mujer fuera artista ella nunca le impidió seguir adelante con lo que más quería: el cante flamenco.

Pronto demostraría que la cosa iba por buen camino pues a los 16 años (1967) gana su primer premio en Cabra y ya podemos imaginar que si la idea que tenía era dedicarse al cante flamenco (estamos seguros de que mucho había cantado ya antes de eso) eso lo único que hizo fue afirmarla en su clara voluntad de seguir por tal camino.

El caso es que poco después de aquello, en 1968, Carmen Linares se traslada a Madrid con su familia. Y fue allí donde se reafirmó su intención de ser lo que quería ser. Y es que allí conoció a personas tan importantes en su vida como, por ejemplo, Rafael Moreno, Fosforito o el propio Juan Varea. Además, aquello le sirvió para formarse con el propio Fosforito y el mismo Varea en tablaos flamencos como Torres Bermejas o el Café de Chinitas, ambos en Madrid donde podemos imaginar que adquirió una escuela y un saber hacer que le han acompañado, desde entonces, hasta hoy mismo, bastantes años después de aquello. Y aunque, como decimos, aquello pasó hace mucho tiempo, por fuerza ha de guardar un gozoso recuerdo de lo que fueron, digamos, sus primeros pasos en el mundo del flamenco grande y en compañía de grandes.

De todas formas, aunque no debemos olvidar que Carmen Linares, ya en aquellos tiempos, saltó las fronteras de España para actuar en Biarritz (Francia) formando parte del elenco que dirigía Manolo El Sevillano, a la sazón, tocaor de guitarra, es cierto y verdad que compartir escenario (en Madrid, queremos decir) con Camarón, Enrique Morente y los hermanos Habichuela (Pepe y Juan) no debió ser poca cosa sino mucha y más que mucha.

Ya podemos imaginar que Carmen Linares ha grabado muchos discos y ha recibido muchas distinciones desde que se dio a conocer en el mundo del cante flamenco. Y a eso vamos.

En lo referido a discos, estos son algunos de ellos:

  • “Canta a Miguel Hernández”- Verso a verso (2017)
  • “Remembranzas” (Salobre, 2011)
  • “Raíces y Alas” (Salobre, 2008)
  • “Un ramito de locura” (Universal, 2002)
  • “Antología de la mujer en el cante” (Universal, 1996)
  • “Canciones Populares de Federico García Lorca” (Auvidis, 1993)
  • “La luna en el río” (Auvidis, 1991)
  • “Cantaora” (DRO, 1988)
  • “Su cante” (Hispavox, 1984)
  • “Carmen Linares“ (Hispavox, 1978)
  • “Carmen Linares canta flamenco” (Movieplay, 1971)

Y en lo referido a distinciones, que no son pocas, aquí ponemos sólo algunas de ellas:

  • 2021 Premio (en la categoría de cante) de la Escuela de Flamenco de Andalucía.
  • 2019 Medalla de Oro del Ayuntamiento de Madrid.
  • 2019 Título de Master of Mediterranean Music Award del Berklee College of Music de Boston.
  • 2018 Premio MIN Mejor Álbum Flamenco “Verso a Verso canta a Miguel Hernández”.
  • 2017 Premio Leyenda del Flamenco.
  • 2011 Premio de Honor de la Academia de la Música.
  • 2009 Nominación al Grammy Latinos en categoría Mejor Álbum Flamenco por «Raíces y Alas».
  • 2001 Premio Nacional de Música concedido por el Ministerio de Cultura de España.
  • 1998 Medalla de Plata de la Junta de Andalucía.
  • 1991 Premio Mejor Álbum del Año concedido por la Academia Francesa del Disco.
  • 1988 Premio ICARO Mejor Álbum del Año concedido por la Diario 16.

Como podemos ver, aquella “paya” que quiso empezar en el cante flamenco, perseverar en el cante flamenco y graduarse con honores en el cante flamenco, bien que lo consiguió y lo sigue consiguiendo. Y es que, como es sabido, este año, este aún verano, este 2021, Carmen Linares anda deleitando con su arte por muchos escenarios de España. Y es que siendo una leyenda del flamenco su “fama de flamenquidad”, por así decirlo, la precede allá por donde va.

Por cierto la última distinción, por ahora, la que corresponde a la Escuela de Flamenco de Andalucía (EFA), lo recibirá Carmen Linares el próximo 16 de noviembre del presente año 2021 al ser el mismo el Día Internacional del Flamenco pues, sin duda alguna, nada mejor que tal día para hacer algo así. Bien merecido lo tiene.

Gracias, Carmen por el arte; gracias por tu arte.

Eleuterio Fernández Guzmán