El Ayuntamiento de Linares solicita la suspensión de la subasta del Polvorín de Vadollano para proceder a su adquisición

La administración municipal ha remitido un escrito oficial al Estado para establecer los mecanismos e iniciar el proceso

El Ayuntamiento de Linares ha remitido una comunicación oficial al Ministerio de Defensa para mostrar el “interés total y absoluto por la adquisición del Polvorín de Vadollano”. La administración municipal, tras tener conocimiento del anuncio a subasta pública de este inmueble, ha solicitado igualmente a la Secretaría de Estado de Defensa que “suspenda o deje sin efecto la subasta pública convocada” con el fin de que este Ayuntamiento adquiera las instalaciones por los mecanismos legales establecidos en la Ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas.

De este modo, la administración municipal solicita paralizar o dejar sin efecto la subasta convocada por el Director Gerente del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa a fin de poder adquirir el Polvorín de Vadollano para su adecuación y uso. En el escrito presentado al Ministerio, responsable de este asunto y actual propietario, el ente local manifiesta su compromiso económico y su disposición para cerrar los mecanismos que articulen la adquisición del Polvorín de Vadollano. Una decisión adoptada dada la imposibilidad material y temporal de preparar el expediente administrativo necesario para poder concurrir a dicha subasta.

Desde el Ayuntamiento de Linares se da así respuesta no sólo al interés municipal de este antiguo recinto utilizado por el Ejército de Tierra y en desuso desde 2012, sino que se da cobertura a una reivindicación social y de la ciudadanía linarense, que ve en este Polvorín de Vadollano una seña de identidad propia.

Cabe recordar que el inmueble está situado a unos 7 kilómetros del noroeste del centro urbano de Linares, se encuentra a 1 kilómetro de la estación de ferrocarril de Vadollano. Es un terreno rústico en el que, para su anterior uso, se construyó una red de viales y dependencias propias de un polvorín, con dos fincas. La superficie total del recinto es de casi 900.000 metros cuadrados.