Andrés López Ángeles ya es oficialmente el párroco de la Basílica de Santa María

En la tarde de ayer se realizó la Eucaristía en la que tomó posesión el nuevo párroco de la Basílica de Santa María, Andrés López Ángeles.

Coge así el relevo de Sebastián Pedregosa, que permanecerá como adscrito en la parroquia. Fue el pasado 31 de julio cuando el Obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, nombró a este nuevo párroco para la comunidad de Santa María La Mayor de Linares. El nombramiento se iba a celebrar el día de comienzo de la novena a la Virgen de Linarejos, pero finalmente se aplazó hasta el día de ayer.

Andrés López se encontraba en la Parroquia de San Pedro, de Torredonjimeno, aunque ha estado en otros destinos de la provincia como Mengíbar. Debido a las restricciones existentes, a la toma de posesión sólo pudieron asistir 30 personas, con acreditación.

 

“Oremos a Dios por nuestro nuevo párroco, para que cuente con la asistencia del Espíritu Santo en su misión, y prestémosle toda la ayuda que necesite durante su tarea. Y demos gracias también a Dios por el ministerio de D. Sebastián Pedregosa entre nosotros  a lo largo de estos nueve años de acción pastoral al frente de nuestra parroquia”, son las palabras de la Diócesis de Jaén.

Sobre la Basílica

El templo de Santa María la Mayor es el resultado de un complejo proceso histórico que se ha ido desarrollando a lo largo de más de setecientos años, lo que ha provocado que el templo que hoy contemplamos presente una fisonomía ciertamente peculiar, ya que se trata de dos secciones yuxtapuestas, cada una de un estilo diferente – gótica y renacentista – a las que hay que añadir otras intervenciones realizadas en los años 40 del pasado siglo en estilo herreriano.

 

Esta peculiaridad queda ya manifiesta con la contemplación del exterior del edificio, apreciándose la considerable diferencia de altura que presenta la cabecera de la iglesia con respecto a las naves. La cabecera, que es la parte más elevada, se corresponde con la ampliación renacentista proyectada por Andrés de Vandelvira en el siglo XVI, mientras que las naves están edificadas en estilo gótico. Además, la fachada norte – la principal – fue remodelada considerablemente en el proyecto de restauración de 1944, abriendo los tres ventanales que pueden verse actualmente – aunque uno de ellos quedó cegado, sin ventana – y la capilla anexa del Sagrario.